Noticias y Actualidad
Actualidad empresarial, innovación y formación

Así fue nuestro III Virtual Open Day: la experiencia IME contada por quienes ya la han vivido
El pasado 17 de septiembre celebramos una nueva edición de nuestro Virtual Open Day, un encuentro pensado para acercar IME Business School a quienes están valorando qué hacer en su próxima etapa académica y profesional.
Además de conocer nuestros programas, metodología, oportunidades profesionales y Becas-Contrato, los asistentes pudieron escuchar la experiencia de varios antiguos alumnos con perfiles y trayectorias muy diferentes. Claudia Villaverde, Mauricio Villa, Elena Graves, Fernando Turiel y Marina Rodríguez compartieron cómo fue su paso por IME, qué les aportó el MBA y cómo esa experiencia ha influido en su desarrollo profesional y personal.
Claudia Villaverde: aprender a tomar decisiones desde una visión más directiva
Claudia inició su MBA en el IME en el curso 2024 después de estudiar Gestión Empresarial. Aunque ya contaba con una base relacionada con el mundo de la empresa, el MBA le permitió ampliar esa visión y acercarse a una perspectiva mucho más global y directiva. Uno de los aspectos que más destaca de su experiencia es la metodología del caso, que permite enfrentarse en clase a situaciones reales de empresa y analizar cómo una decisión puede generar diferentes consecuencias dentro de una organización.
Para Claudia, una parte fundamental de este aprendizaje está también en compartir el análisis con compañeros procedentes de diferentes perfiles profesionales y países, defender las propias decisiones y descubrir otros puntos de vista. Más allá de los conocimientos, reconoce que el MBA también le ayudó a ganar seguridad y confianza, además de construir una red de contactos formada tanto por compañeros como por profesores con una amplia experiencia profesional.
Actualmente, en su trabajo se relaciona a diario con personas de perfiles muy diferentes y se enfrenta constantemente a situaciones que implican tomar decisiones. Una realidad para la que, asegura, el MBA le proporcionó herramientas que hoy continúa aplicando.
Mauricio Villa: una experiencia internacional que continúa ocho años después
Mauricio llegó a Salamanca desde Buenos Aires, Argentina, buscando una experiencia que le permitiera seguir creciendo tanto profesional como personalmente.
Para él, su paso por IME fue mucho más allá de los contenidos académicos. Destaca especialmente el enriquecimiento cultural, la posibilidad de estudiar junto a compañeros de numerosos países y todo el aprendizaje generado a través del networking y la convivencia.
Otro de los aspectos que recuerda especialmente es el acompañamiento personalizado y la cercanía de los profesores. Al tratarse de profesionales y directivos con experiencia real en empresas, Mauricio pudo hablar con ellos no solo sobre los contenidos del programa, sino también sobre situaciones concretas que él mismo estaba viviendo en la empresa familiar en Argentina. Ese intercambio de perspectivas le permitió analizar desde otros puntos de vista algunos de los desafíos relacionados con la gestión de una empresa familiar y el relevo generacional.
Ocho años después, Mauricio continúa manteniendo contacto con personas que conoció durante aquella etapa. Algunos de sus compañeros siguen trabajando incluso en las mismas empresas en las que comenzaron sus prácticas durante el MBA. Para él, construir una buena red de contactos es uno de los grandes valores de esta experiencia: nunca sabes cuándo podrás necesitarla o cuándo podrá surgir una nueva oportunidad.
Elena Graves: del ámbito internacional a descubrir cómo funciona una empresa desde dentro
Elena llegó al IME después de estudiar Relaciones Internacionales en Madrid. Hasta entonces prácticamente no había tenido contacto con el mundo empresarial y, al terminar la carrera, encontró una Beca-Contrato del IME que encajaba con lo que estaba buscando. Su trayectoria siempre había estado muy vinculada al ámbito internacional: había estudiado su carrera en inglés y quería continuar su formación en ese idioma, por lo que el Global MBA fue una opción especialmente alineada con sus intereses.
Después de una formación universitaria fundamentalmente teórica, Elena buscaba dar un paso más práctico y tener la oportunidad de conocer cómo funciona realmente una empresa desde dentro. A través del MBA pudo combinar la formación con una experiencia profesional que le permitió aplicar desde el principio lo aprendido en clase. Actualmente continúa desarrollando su carrera en Global Exchange, donde además comparte su día a día con otros profesionales que anteriormente realizaron un recorrido similar al suyo a través del IME.
Fernando Turiel: un puente entre la universidad y el mercado laboral
Fernando terminó sus estudios universitarios en Estados Unidos, una experiencia que despertó todavía más su interés por los entornos internacionales. Tras regresar a España durante la pandemia, decidió cursar el Global MBA del IME.
De su paso por el programa destaca principalmente su carácter práctico y el perfil de los profesores. Las clases están impartidas por profesionales procedentes de empresas de diferentes sectores, lo que permite trabajar sobre casos y situaciones que han ocurrido realmente en el entorno empresarial, plantear dudas y aprender directamente de su experiencia.
Para Fernando, uno de los grandes valores de IME es precisamente actuar como puente entre la universidad y el mercado laboral, combinando la formación con la posibilidad de comenzar a adquirir experiencia profesional. En su caso, realizó sus prácticas en Neumáticos Andrés y, seis años después, continúa en la compañía, donde actualmente gestiona el área de exportación de contenedores.
Su experiencia en el IME no se limita, por tanto, a los conocimientos adquiridos durante el MBA. También destaca la posibilidad de trasladarlos al trabajo diario y todas las relaciones que surgen durante las clases, las actividades y los eventos organizados por la escuela.
Marina Rodríguez: crecer profesionalmente y ganar confianza a nivel personal
Marina estudió Derecho y comenzó el MBA mientras terminaba la carrera. Buscaba complementar su formación con conocimientos relacionados con la empresa y las finanzas, ámbitos a los que apenas había tenido acceso durante sus estudios universitarios.
En el IME encontró precisamente ese enfoque. Para ella, una de las grandes diferencias del MBA es que existe muy poca teoría y mucho aprendizaje práctico. Los profesores trasladan constantemente a las aulas situaciones de su día a día profesional, permitiendo comprender cómo funciona una empresa desde dentro y desarrollar una mayor soltura ante situaciones reales.
Durante esta etapa realizó prácticas en diferentes organizaciones hasta llegar a su puesto actual, en el que continúa desarrollando su carrera profesional como gestora global en banca digital.
Pero si algo destaca especialmente de su experiencia es su evolución personal. Marina reconoce que antes del MBA era una persona mucho más tímida y que le costaba participar o apuntarse a nuevas iniciativas. El programa le ayudó a ganar confianza y a convertirse en una persona mucho más proactiva.
También recuerda especialmente el ambiente entre compañeros y todas las experiencias compartidas durante el curso. Como ella misma explicó durante el Virtual Open Day, si un año antes le hubieran contado todo lo que el MBA acabaría significando para ella, probablemente no se lo habría creído.
Cinco experiencias diferentes, un mismo punto de encuentro
Los cinco testimonios reflejan trayectorias muy distintas: desde perfiles procedentes de Empresa hasta Derecho o Relaciones Internacionales, alumnos españoles e internacionales y personas que buscaban objetivos profesionales diferentes.
A pesar de partir de perfiles y trayectorias muy diferentes, todos coinciden en los aspectos que marcaron su paso por el IME: una formación eminentemente práctica, el aprendizaje de la mano de profesionales con experiencia real en empresa, el contacto directo con el mercado laboral y una red de compañeros y profesores que continúa más allá de las aulas. Una experiencia que no solo aporta conocimientos, sino también nuevas perspectivas, herramientas y confianza para afrontar los siguientes pasos profesionales.
Elegir un MBA no consiste únicamente en seguir estudiando, sino en encontrar una formación que permita dar el paso entre la universidad y la empresa, descubrir nuevas posibilidades profesionales y crecer también a nivel personal.





